Desconocido en la ciudad.
Nunca en mi vida había perdido un vuelo. Nunca. El destino y el itinerario eran bastante claros: salía de Madrid con un vuelo directo hasta Buenos Aires. Eran doce horas de viaje. Cuando habían pasado ocho horas de vuelo, y ya estaba completamente atosigado por una condenada vieja que tenía al lado, el piloto del avión dijo “Señores usuarios, nos veremos en la obligación de hacer una parada de emergencia en Caracas, Venezuela. El avión está presentando una falla y no podremos continuar en esta unidad”. Creo que nunca había maldecido tanto en mi vida. El simple hecho de tener que ir a esta parte del mundo me aterraba. Nunca me gustó nada sudamérica. En pleno 2003, lo única que conocía de esta parte del mundo es cuando los españales conquistaron estas tierras y ya. No me interesaba, ni quería saber. El viaje a Argentina fue una obligación por trabajo que me mantuvo traumado por dos meses. El día del viaje estuve a punto de caer en pánico por el vuelo. Quizás soy un poco paranóico, o mi amor infalible que le tengo al lugar donde vivo no me permitía ver más alla.
“Señores usuarios, abróchense el cinturón de seguridad. Vamos a aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía” fue lo que dijo el piloto del avión para iniciar mi trauma acerca de uno de estos países tercermundista que tenía pocas ganas de conocer. La Aerolínea le aseguró a todos los pasajeros que por la temporada baja no saldrían vuelos hasta Argentina dentro de 5 días. No entendía nada. No me parecía algo probable. Y ahí empezó lo que pensé que sería la peor semana de mi vida.
1 Notes/ Hide
-
toxicandy liked this
-
retroacelerando posted this

