Mi primera vez con los Invisibles
Así como la hallaca, la perinola y las torres de Parque Central son parte del patrimonio de este país, en la música también tenemos esa forma de patrimonio con algunos músicos o bandas. ¿Cómo saber cuándo un músico es parte de nuestro patrimonio? Después de pensarlo varias veces, concluí que “si muchos padres que conozcas saben de la existencia de este grupo y conocen alguna canción, seguro es parte del patrimonio musical”. Sí, como Simón Díaz, Guaco, La Billos, Yordano, y la más cercana a nuestra generación Los Amigos Invisibles. Saben que sus padres se conocen “La Vecina”, “Cuchi Cuchi” y hasta han cantado “Mentiras” por joder; pero los conocen, saben quiénes son.
No me perdono que no haya visto antes a Los Amigos Invisibles.
Y precisamente por eso que les decía, son patrimonio de este país. Escuché Arepa 3000 cuando aún vendían discos piratas en el boulevard de Sabana Grande a 2500 Bs (sí, de los viejos). Llevo mucho tiempo escuchándolos, y aunque admito que no soy su mayor fanático, sí he escuchado varios de sus discos. Les he dado su tiempo porque lo merecen, porque son un bandón en disco… en vivo apenas lo comprobé el jueves.
Y qué buen show. Por tan buen show es que tampoco me lo perdono. El jueves que vi a Los Amigos Invisibles (el martes y el miércoles habían tenido dos fechas agotadas en Corp Banca junto a Natalia Lafourcade) sólo podía pensar “qué bolas como hacen un show por cada canción. Cada integrante de la banda es un integrante fundamental de ese show”. Mientras las otras bandas montan un show para un toque completo, ellos lo hacen para cada tema, y de qué forma. Entre Cheo y Chulios, el cantante, se comen al público con su performance. Armandito se come los teclados de una forma que es imposible no escucharlo, porque es esencial en cada canción.
Antes había escuchado que cada banda que nace acá debe aspirar a ser como Los Amigos Invisibles -como banda, digo; no como sonido- y ahorita lo comprobé. Antes lo sabía por los discos, pero ahora que los vi en vivo me di cuenta que si cada banda de acá sonará tan bien como ellos, presentaran un show entero de esa forma, se comiesen al público como ellos lo hacen; entonces acá ya existiría una industria musical venezolana propiamente dicha, y sin tanta connotación bananera. Sé que ellos tienen más de 20 años tocando, pero si empiezan cuanto antes, tendremos más bandas así.
No me perdono que no los haya visto antes, pero sé que no volverá a pasar.









